Amén Jesús: sigilosa subversión de Semana Santa

Texto para el programa de la Filmoteca Española “Flores en la sombra” a raíz de la recuperación del trabajo “Amén Jesús” de Miguel Ángel Cóndor. Abril 2021. Descargar pdf.

Cuando uno vive bajo regímenes autoritarios la sutileza es un don. La denuncia, la crítica, la visión distinta a la impuesta por el régimen, será perse- guida de manera implacable. Quedan pocas opciones para la discrepancia: el exilio, la clandestinidad o soltarla discretamente. El arte de ser sutil, de decirlo sin que lo parezca.

En el caso de expresiones artísticas, y concretamente en el cine, diversidad de obras críticas con un régimen se basan en la perspicacia, en señalar los desacuerdos sin llamar demasiado la atención. A menudo la argucia transcurre no por verbalizar la opinión –apelando a los buenos entendedores– sino por el montaje y, con frecuencia, la música, como herramientas de creación de significados cuyas interpretaciones serán más abiertas y sibilinas. Intentó Basilio Martín Patino pasar por esta tenue senda con la histórica Canciones para después de una guerra (1971), pero la lectura entre líneas que hicieron los censores –especialmente de unas canciones que sí tenían palabras, y ahí despertaban significados más sospechosos– la convirtió en un objeto de dura persecución.

La desconocida práctica titulada Amén Jesús, filmada en 1969, transcurre por ese camino sigiloso. Un proyecto realizado en los rincones de la industria, como a menudo sucede con esas visiones opositoras, hechas desde la independencia, los cine-clubs amateurs o escuelas de cine, como es el caso. Este trabajo se realizó en unas prácticas de segundo curso en la Escuela Oficial de Cine. Fue dirigido por Miguel Ángel Cóndor, posteriormente director de fotografía y realizador de un largometraje documental de carácter reivindicativo (La ciudad es nuestra, con Tino Calabuig, 1975). La práctica Amén Jesús es, aparte de un estimable testimonio de la época, un embrión subversivo que se desliza por itinerarios esquivos a los cánones oficiales, lo que acentúa la valúa de su recuperación.

La práctica documental de Miguel Ángel Cóndor empieza con la imagen congelada de un apasionado orador. Cuando su discurso arranca, el sonido triturado nos impide entender el contenido de su ardorosa declamación, excepto algunas palabras sueltas. “Cristo”, “patria”, “golpes de lanza”. En la sala, unas ínclitas autoridades escuchan con seriedad. Les acompañan otros hombres que van disfrazados de soldados romanos, un atrezzo de tambores, simbología católica y águilas franquistas. Uno de los legionarios no aguanta más y se desploma. Su caída altera el ritmo de la ceremonia y levanta a sus señorías del sillón. Pasado el accidente, vuelve la normalidad: la repetición por tercera vez de la misma panorámica nos remarca el pesado e inamovible espectáculo.

La ruptura del raccord del ceremonial de esta Semana Santa de inicios del tardofran- quismo es una constante en el cortometraje. Ya solo en este primer fragmento, el uso de recursos alternativos a la captación directa de la realidad (la imagen fija, la alte- ración del sonido, la repetición, el humor) nos induce hacia lecturas indirectas. Una ruptura que también se encuentra en la presencia rara o no deseada de la cámara en los espacios filmados. En el metraje podemos observar varias miradas extrañas hacia el operador, incómodas, incluyendo un breve plano donde una señora se da a la fuga cuando descubre el equipo de rodaje.

La Semana Santa es construida a través de una colección de símbolos (nazarenos, velas en la oscuridad, recolectas, devotos, estampitas, la Guardia Civil) más que a través de las representaciones de los rituales concretos que apenas vemos (la crucifixión o la resurrección de Jesús, por ejemplo, están ausentes). Y esta simbología es acompañada de música, pero no es la música sacra habitual que le correspondería. Los fragmentos seleccionados pertenecen a una composición lírica, probablemente a una ópera bufa italiana (cantada en algún idioma eslavo). Que cada cual saque sus conclusiones.

Entre diversas puntuaciones que encontramos en el metraje, destaca el momento en que imagen y música se detienen. El montaje se fragmenta para centrarse en el rostro de un niño de ojo amoratado. ¿Un tropezón? ¿Una pelea? O quizás le ha caído una santa hostia, pero no en la iglesia, sino en casa. Su cara triste y el dibujo posterior ofrecen al espectador posibles interpretaciones. El trabajo concluye, de nuevo, con imágenes fijas, focalizadas en la luz de una sola vela y de un guía estático, y contiene las únicas palabras que pueden ser comprendidas, leídas o escuchadas con claridad: “La Iglesia católica ilumina al mundo”.

El cortometraje muestra el uso y el peso de la tradición para proseguir en esa España inmóvil, dentro de un franquismo en crisis que ya sentía sus malestares y oposiciones. Unas representaciones mostradas de tal manera que, a través de sus rendijas e irrupciones, podemos entrever reversos, contradicciones, otras realidades. El propio título ya es una paradoja al ubicar “amén” como primera palabra cuando se usa para concluir las oraciones.

Al entrar en la Transición la libertad de expresión relegó paulatinamente las sutilezas siendo sustituidas por el cuestionamiento abierto o el menosprecio sin tapujos. Por citar solo uno de muchos ejemplos, el nacimiento del grupo vasco de punk-rock M.C.D. (Me Cago en Dios) en 1979. Una vez olvidados los caminos tenues podía parece que la libertad ya sería el pan nuestro de cada día pero, como ya se ha constatado en el reciente programa doble de la Filmoteca Española acerca de las masculinidades [“¿Qué les pasa a los hombres? Representaciones de la masculinidad en los trabajos de la EOC (1969-1973”)], la asunción de unas ideas, comportamientos, hábitos sociales, no cambian de repente. Se trata, más bien, de una transformación lenta, un complejo proceso de avance pero también de retroceso o pérdida de orientación. Podemos comprobar en nuestro presente como esa libertad no era perenne. Las expresiones directas acerca de la religión, la Iglesia, o también algunas actuales instituciones del Estado –manifestaciones hoy en día populares a través de letras de canciones o incluso tuits, más que a través de films– topan con la legalidad y generan severos problemas a sus creadores. Quizás, pese a la lejanía del franquismo, habrá que persistir en el hábil arte de la sutileza.

Recuperando la senda de Karpo Godina

A propósito de la sesión de Xcèntric CCCB (febrero 2020): “Karpo Godina: la voz antípoda al realismo socialista

El Pequeño Gran Pueblito es pequeño.

Tiene una sola calle, llamada calle Larga.

Dicen que si caminas por la calle en una dirección, verás el amanecer.

Y si caminas en la otra dirección, verás el atardecer.

Karpopotnik (Matjaž Ivanišin, 2013)

Alienados y no alineados

Yugoslavia. Finales de los sesenta, inicios de los setenta. Josip Broz, Tito, había mandado a paseo al otro Josip ya hacía tiempo (1948). Y esa decisión, singular e impertérrita, había situado el estado yugoslavo en una órbita nueva, el posteriormente llamado «movimiento de los países no alineados», o también «tercera vía» (1961). El país avanzaba desvinculado de la imposición soviética sin ser absorbido por Occidente, con un sistema económico híbrido entre marxista y liberal. Una valiente marcianada de cierta improvisación y experimentación política.

Esa extraña dualidad, que funcionaba relativamente bien y que algunos sectores de la ciudadanía hoy en día echan de menos, igualmente se encontraba en la gestión de la complejidad nacional; una dualidad también conocida como estrategia «del palo y la zanahoria». Cuando una de las regiones parió un tsunami de protestas, nacido a rebufo de la Primavera de Praga y del Mayo del 68 (Primavera de Croacia, 1971), el régimen fue implacable en su represión, como lo fue siempre con toda disidencia. Pero no mucho después, ese mismo estado autoritario reescribió la Constitución (1974) y aprobó buena parte de las demandas de aquellos estudiantes, nacionalistas e intelectuales que habían salido a quejarse. En definitiva, se descentralizó más el estado y las regiones ganaron autonomía y autogestión. Quien mantenía en forma la columna vertebral de la nación para articular tantos equilibrios era, por un lado, la figura carismática de Tito y, por otro, la solemnidad del ejército, heredero de la épica victoria local en la Segunda Guerra Mundial. Cine, literatura, noticieros, cómics y propaganda, entre otros órganos del sistema, se encargaron de conservar viva la llama ideológica hasta que todo ardió.

Une jeunesse yougoslave

A principios de los cincuenta la versatilidad del país también se reflejaba en el cine. Por la vía oficial, se producían películas nacionales mainstream de estética y credo socialista. Por el camino aperturista, se permitía la distribución de películas occidentales en salas comerciales. Y, como tercer sendero, se establecieron los primeros cineclubs amateurs «bajo los auspicios de la Narodna tehnika (‘tecnología del pueblo’), una política destinada a ilustrar técnicamente a los trabajadores a través de clubs amateurs».[1] No había aún escuelas de cine y este rincón sufragado por el estado para el desarrollo cultural se convertiría en el caldo de cultivo de un potente movimiento. Alrededor de modestos cineclubs esparcidos por todo el territorio (Ljubljana, Zagreb, Split, Novi Sad, Belgrado y otras ciudades) se forjaría la generación que una década después lideraría el nuevo cine yugoslavo, también denominado Ola Negra.

Los asistentes a los cineclubs empezaron a realizar sus propias películas, especialmente cortometrajes. Crearon encuentros, competiciones y premios, generando un estimulante impulso creativo. Se volcaron en las vanguardias, la investigación del lenguaje y la estética, también en tocar temáticas controvertidas. Según la comisaria Ana Janevski, «podríamos dividir sus películas en dos categorías, aunque están entroncadas. La primera son películas cuyo objetivo es mostrar el lado oscuro del país, presentado como perfecto por el gobierno. Son los realizadores que estarán más conectados profesionalmente con el cine posterior de la Ola Negra (negra por querer mostrar ese lado “oscuro”), y son los que tuvieron problemas con la censura. La otra categoría está más vinculada a las artes: sus películas se concentran en el proceso cinematográfico, en el medio, un trabajo con la materia sin necesidad de contar historias. No tuvieron problemas con la censura y estuvieron relacionados también con las galerías de arte más allá de las salas de cine, galerías donde buena parte de ellos acabó realizando su carrera profesional».[2]

Esta jeunesse yougoslave, hijos de la guerra, semilla de los partisanos y de diversas represiones, no se quedó en silencio ante los corsés del sistema. La rama que se derivó hacia la producción de largometrajes se lanzó a contar historias y, en medio de ellas, empezó a tocar las narices abordando temáticas de tendencia subversiva y a plasmar puntos de vista no oficiales. Lo trabajado y compartido en los cineclubs dio sus frutos en aquellos que los pisaron de jóvenes y en esa «ola» acabaron brillando nombres como los de Živojin Pavlović, Aleksandar Petrović, Lordan Zafranović, Želimir Žilnik y Dušan Makavejev, entre otros.

La senda de Karpo

En los últimos años, buceando en la pre-Ola Negra, en este modesto pero numeroso y potente movimiento de cineclubs de ese peculiar estado, se ha rescatado un tesoro: los cortometrajes de Karpo Godina. Con el paso del tiempo su nombre quedó oculto como realizador, por dos motivos: primero, porque forjó su reputación sobre todo como director de fotografía, siendo considerado uno de los mejores del país y altamente solicitado. Y segundo, porque el gobierno empezó a picar la cresta a la Ola Negra, restringiendo sus libertades o imposibilitando sus producciones ya entrados los años setenta. En algunos casos, una persecución que obligó a marchar al extranjero para poder seguir en la industria del cine, con lo que se desmanteló buena parte del molesto movimiento.

Los cortometrajes de Godina se han ido recuperando lentamente. Desde hace aproximadamente una década, debido a algunas investigaciones y a alguna insólita edición en DVD, se revitalizaron sus films de inicios de los setenta, filmados en color. Valió la pena sacarlos a la luz porque su fuego, diversión, subversión, desenfreno, creatividad, belleza, cachondeo, improvisación, locura y genialidad permanecen con vida cincuenta años después. Posteriormente, en 2015, apareció otra parte de sus trabajos. El programador e investigador esloveno Jurij Meden sacó del anonimato algunos cortos de los años sesenta que estaban desaparecidos. Así, se restauraron estas piezas, rodadas en blanco y negro, donde predomina una búsqueda estética y experimental, caminos opuestos a los cánones oficiales de la época. Son de interés para comprender más su obra y también el periodo cineclubista. Para redondear la recuperación de este autor, el cineasta esloveno Matjaž Ivanišin gestó en 2013 el poético documental Karpopotnik (algo así como En la senda de Karpo), un viaje por la Vojvodina actual a partir de bobinas que Godina había filmado viajando por allí, fragmentos de un film inconcluso y olvidado.

Si algo tienen en común todos estos cortometrajes de Godina es que están llenos de música, que es la que lleva el peso narrativo. Como en todo periodo dictatorial, era complicado exponer las cosas de manera directa, de modo que su significado no siempre es claro y puede dar pie a diversidad de interpretaciones. Este quehacer permite hablar en metáforas, insinuar las ideas entre líneas. Tuve la oportunidad de entrevistarle hace unos años y le pregunté sobre lo enigmático de alguna pieza. Aunque no me respondió, dejó dos pequeñas pistas para su lectura: «Los significados no los explico, que el espectador saque sus propias lecturas. Eso sí, tienes que situarte en la época y el lugar y también saber que eran los tiempos del LSD».

PD: Sobre la programación

La Ola Negra hoy en día es un movimiento algo olvidado, incluso dentro de la cinefilia. De cuando en cuando aparece alguna programación que indaga en los alrededores de ese pasado. Sin ir más lejos, el MACBA profundizó en los trabajos de los cineclubs («No podemos prometer que hagamos otra cosa que experimentar», 2011) y el propio Xcèntric dedicó una sesión muy singular al cineclub de Split («Las raíces de la vanguardia yugoslava», 2019). En el ámbito internacional, se dedicó una reciente retrospectiva completa a Želimir Žilnik (DocLisboa, 2015, que posteriormente viajó por diversos festivales internacionales). Y no mucho más. Ahora que se han celebrado los 25 y 30 años de la caída del Muro de Berlín y se está revisando todo el periodo socialista en Europa del Este, quizás sería el momento propicio para una profunda retrospectiva. Permitiría ponderar la importancia de este cine, valorar su impacto en los regímenes socialistas, así como —siempre lo más delicado— contrastar cómo sus films han soportado el paso del tiempo.

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[1] Miodrag Miša Milošević, «La época de los cineclubs. Cine y video alternativo en Yugoslavia», en Blogs&Docs, noviembre de 2011.

[2] Ibidem.

Busca Raons. Sessions de Blogs&Docs

Blogs&Docs obre un nou espai de programació amb l’objectiu de donar visibilitat a creadors catalans vinculats al cinema documental. Sota el títol de Busca Raons es realitzaran sessions de pel·lícules recents, acompanyades de col·loquis, amb la voluntat d’enfortir el teixit cultural local.

Vivim en una societat global que transforma, a vegades devora, el nostre entorn. Fenòmens com el turisme de masses o el costat més salvatge del capitalisme deconstrueixen la nostra societat. Desde la perspectiva cultural, l’enorme pes del mainstream, la precarització de la indústria local, així com la complexitat transversal del gaudi cultural contemporani, ubiquen tant els creadors com el públic en un territori de rumb incert. Les sessions Busca Raons pretenen ser un petit però ferm contrafort a totes aquestes vicissituds i interrogants.

El cinema documental és un infinit camí de pedres d’en Polzet, és la fona de David llençada en loop. A Blogs&Docs el cuidem desde 2006, entenent-lo com a pràctica contemporània complexa, rica i híbrida. En aquesta nova finestra d’exhibició en destacarem mirades i creacions singulars. En el marc de Busca Raons difondrem un cinema documental proper, que ens connecti i entrellaci.

Sesiones Teorema de Blogs&Docs

Las sesiones Teorema nacen con la voluntad de aportar cine contemporáneo a la ciudad de Barcelona, ​​para hacer circular los pensamientos, reflexiones y expresiones que de este arte emanan. El cine documental del presente escasea en nuestro país, así, a través de estos encuentros, se quieren dar a conocer autores destacados, obras nuevas y creaciones singulares, para disfrutarlas, debatirlas y ser a su vez un punto de congregación habitual.

Estas sesiones entroncan con el trabajo llevado a cabo en la publicación Blogs&Docs y, por tanto, su programación se moverá dentro de los amplios ámbitos del cine documental contemporáneo, del documental experimental, siendo abierto a la vez a la rica diversidad de propuestas audiovisuales emparentadas con el mundo que nos rodea. Sus fechas y programación serán publicadas en la sección Teorema de Blogs&Docs. La programación Teorema se inauguró en enero de 2017 con la proyección de “Ta’ang” de Wang Bing.

Route du Doc: Espagne (Lussas)

Programa realizado para los États Généraux du Documentaire de Lussas, Francia, un evento cinematográfico de referencia en este país, dedicado desde hace tres décadas al cine documental, y que tiene en cada edición un país invitado. Coprogramado con Christophe Postic, director artístico de la muestra.

Programa completo, con sinopsis y artículo: descargar (pdf, en francés e inglés).

Programación:

Séance 1. Sesión inaugural
In ictu oculi (Greta Alfaro, 2009)
Coses rares que passaven abans (Francina Verdés, 2012)
Arraianos (Eloy Enciso, 2012)

Séance 2.
África 815 (Pilar Monsell, 2014)
La casa del meu pare (Francina Verdés, 2014)

Séance 3.
Emak Bakia Baita (Oskar Alegría, 2012)

Séance 3b.
A conserveira (David Batlle, 2012)
Muebles Aldeguer (Irene M. Borrego, 2015)
La piedra (Víctor Moreno, 2013)

Séance 4.
All’ombra della croce (Alessandro Pugno, 20129
La senyora que feia senyors (Carmen Esplandiu, 2012)

Séance 5.
Límites primera persona (Elías León Siminiani, 2008)
El gran vuelo (Carolina Astudillo, 2014)
Ensayo final para utopía (Andrés Duque, 2012)

Séance 6.
Hollywood Talkies (Óscar Pérez, 2011)
Inge ko pa isen (Eloy D. Serén, 2015)

Séance 6b.
Jet Lag (Eloy D. Serén, 2014)

Séance 7. Clausura
Los encargados (Jorge Galindo, Santiago Sierra, 2013)
Enero 2012 o la apoteosis de Isabel La Católica (Colectivo Los Hijos, 2012)
Pedro M, 1981 (Andreas Fontana, 2015)
Dime quién era Sanchicorrota (Jorge Tur, 2013)

Desktop films. Remontajes del caos visual

Programa para la muestra Xcèntric CCCB de Barcelona, mayo 2015

“Hoy en día un sector de la población mundial usa el lenguaje audiovisual como medio de expresión personal corriente. Como en su día explosionó el texto con los blogs, las fotografías con los fotoblogs, también llegó el éxito a la imagen en movimiento a través de las plataformas de vídeo en internet. Gente corriente haciendo… ¿audiovisuales? ¿Películas? ¿Cine amateur? Es difícil categorizar la ingente cantidad de material registrado disponible en la red. Es un océano infinito de imágenes, con multitud de caminos distintos, desde retazos de direct cinema hasta complejos remixes, pasando por formas televisivas o diarios íntimos, rodeado todo de un alto componente interactivo. Este mundo postcinematográfico presenta una pregunta crucial para todo realizador, en una época donde las herramientas profesionales y amateurs están separadas por fronteras cada vez más débiles. ¿Cómo representar, filmar, retratar, al ser humano si ya empieza a hacerlo él mismo?”

Texto completo del programa de mano “Desktop films”: descargar.

Sesión:
Smells like Youtube Spirit, Dadadata, 2010
Fun at Work, Vanesa Castro, Iñaki López, 2007
A Short Film about War, Jon Thomson y Alison Craighead, 2010
Buck Fever, Neozoon Collective, 2012
Unboxing Eden, Neozoon Collective, 2013
MY BBY 8L3W, Neozoon Collective, 2014
Bind, Flor Aliberti, 2015
Packers, Flor Aliberti, 2015
Coming out, Flor Aliberti, 2015
Sedated Army Crazy Mirror, M. Martí Freixas, Joan Tisminetzky, 2014

Finisterrae (DocsBarcelona)

Pequeña sección dentro del DocsBarcelona, festival y mercado documental, planteada como sección alternativa a la competición internacional. Se llevó a cabo en las ediciones 2010, 2011 y 2012.

J’aimerais partager le printemps avec quelqu’un, Joseph Morder, 2008
Immersion, Harun Farocki, 2009
Dear Steve, Herman Asselberghs, 2010
Foreign Parts, Véréna Paravel, John Paul Sniadecki, 2010
Todos vós sodes capitáns, Oliver Laxe, 2010
How I filmed the war, Yuval Sagiv, 2011
Tse, Roee Rosen, 2011

SELF/XPERIENCIAS (Carta blanca a Blogs&Docs)

Programa realizado en Ciclo Docma Cineteca Matadero, Madrid, enero 2014.

Indagaciones subjetivas y experimentaciones narrativas. La sesión SELF/XPERIENCIAS se acerca a diversas formas en que la no ficción contemporánea ha explorado la articulación de la identidad. Estas “experiencias del yo” no son estrictamente individuales, sino que se proponen como retratos colectivos o especulares en relación al entramado familiar y sus afectos. La memoria oral, la cámara como elemento de mediación (a veces imposible) o las imágenes-emoción son algunos de los motivos recurrentes en las piezas seleccionadas. Un programa de Elena Oroz y Miquel Martí Freixas.

Sesión:
Bata por fuera (mujer por dentro), Claudia Brenlla (17’/ 2008)
Sempre una estranya, Laia Ramos (5’/ 2008)
Ja tornes a gravar, Francina Verdés (30’/ 2008)
Mi hermana y yo, Virginia García del Pino (10’/ 2009)
Backup, Pilar Álvarez (6’/ 2013)

Imágenes próximas. Conexiones entre la ficción, el documental, la animación y la novela gráfica

Programa para el festival Zinebi de Bilbao, noviembre 2014. Programa y texto teórico en castellano e inglés: descargar.

Sesión 1:
Crulic, the path to beyond, Anca Damian, 2011.

Sesión 2:
Alois Nebel, Tomáš Luňák, 2011.

Sesión 3. Poliedro a la sombra de la guerra:
La Tranchée, Claude Cloutier, 2010.
Cargo cult, Bastien Dubois, 2013.
Reality 2.0, Víctor Orozco, 2012.
I Love Hooligans, Jan-Dirk Bouw, 2013.
Le Labyrinthe, Mathieu Labaye, 2013.
Immersion, Harun Farocki, 2009.
Greenfields, Luis Betancourt y VVAA., 2013.

Sesión 4. Representar lo irrepresentable:
Old Man, Leah Shore, 2013.
Manque de preuves, Hayoun Kwon, 2010.
Village modèle, Hayoun Kwon, 2013.
Hannah, Ashleigh Vaillancourt, 2013.
Élevage de poussière, Sarah Vanagt, 2013.

Taller 1: “Acerca de la producción y realización de un documental de animación”, Anca Damian
Taller 2: “Del cuaderno al comic”, Susanna Martín
Taller 3: “Taller de rotoscopia”, Begoña Vicario y Macius

Conferencia 1: “Documental expandido: estética del pensamiento complejo”, Josep Maria Català
Conferencia 2: “La novela gráfica. Claves sobre el nuevo cómic”, Pepo Pérez

Mesa redonda: “Retos y particularidades actuales de la novela gráfica”, Fernando Tarancón, Javier de Isusi, Isabel Franc, Susanna Martín.